Figura en fondo.
Cuando miramos a nuestro alrededor solemos ver
objetos (o figuras) contra un fondo. El mismo objeto se puede ver como figura o
como fondo, dependiendo de cómo se enfoque la atención. Mientras nuestros
sentidos y nuestro cerebro actúe con normalidad, el mismo estímulo no se puede
ver como figura y fondo al mismo tiempo, sino sucesivamente.
Semejanza.
Nuestra percepción tiende a asociar los elementos que tienen parecidas propiedades por ejemplo, de forma, color, textura, dirección, entre otras.
Destino común.
Si los mismos elementos comparten un destino común, o dicho de otra manera, se mueven en la misma dirección o cambian de forma uniforme, se perciben como una unidad.

De la buena forma.
Según esta ley tendemos a ver los elementos organizados en figuras lo más simple posible, es decir, se organiza del modo más simple para ser capturado.

Contraste.
Tendemos a destacar un elemento de la figura que ofrece una cierta singularidad respecto a los elementos que lo rodean. Puede diferenciarse por color, forma, tamaño o posición.
Cierre o cerramiento.
La percepción añade partes ausentes, las figuras incompletas se ven de forma coherente; esto ya que el cerebro tiende a "cerrar" los objetos que no se dibujan totalmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario